December 29, 2005
Reivindicación de la pedantería

El pasado lunes se emitió la última entrega del programa de Garci "Qué grande es el cine", con la emisión de "Fresas Salvajes", dirigida por Ingmar Bergman. No conozco las cifras de audiencia, ni tengo muy claro si al gobierno le interesaba largarlo por no comulgar con su credo; la idea de que él mismo abandona con motivo de la nueva ley del tabaco (en su programa suelen fumar como carreteros) me parece de lo más improbable; sea cual sea el motivo, lo cierto es que cesa la emisión de uno de los pocos programas de cine que más claramente cumplían su función de servicio público dentro de una televisión estatal.
Por todos lados he escuchado críticas hacia el programa, reprochándole su pedantería, los aires que se daba Garci en los comentarios, el formato, la selección de películas, etc. Sin embargo, a mí me gustaba, siempre me gustó. No encuentro nada parecido en televisión, la selección de largometrajes me parece la mejor que habia hasta ahora en televisión, dentro de los límites de que disponen (en los últimos tiempos, por ejemplo, lejos de anquilosarse, programaron una buena cantidad de películas japonesas dificiles de encontrar) y las tertulias, muy variables según los contertulios, estaban siempre sujetas a la afición sincera hacia el cine.
La mayor crítica por mi parte reside en que, demasiado a menudo, la presentación inicial se alargaba y desvelaba aspectos relevantes de la película, y en que solía superponerse la mitomanía sobre el sentido crítico. Sin embargo, esto lo compensaban con, en general, un amplio conocimiento del cine, de sus mecanismos y del anecdotario que lo rodea.
Qué decir de la película que programaron en la despedida: Fresas Salvajes. Un largometraje que se suele decir atípico de Bergman, porque carce de sus ambientes opresivos (aunque aparecen en las magistrales secuencias de los sueños) pero que contiene muchas de sus constantes; se trata, básicamente, del retrato de un anciano que ha triunfado profesionalmente, pero que en sus últimos años no puede olvidarse de un amor de juventud y preguntarse de qué le ha servido todo lo conseguido, cuando para sus allegados es un viejo egoísta y pedante, y para su esposa muerta fue un ser frío y distante. Muy recomendable, con una técnica cinematográfica magnífica, en cuanto al sentido de la composición, la fotografía y la iluminación.
En fin, si el programa de Garci y la peli de Bergman están ahora considerados una pedantería, vaya para ellos este Elogio de la pedantería que en sí mismo es ya bastante pedante.
December 25, 2005
Mi primera vez
Bueno, esta será mi desvirgación bloguera, como la de la mayoría de autores de esta página, con las excepciones de Troy McClure y otro que espero se presentará en breve.
Como tal primera vez, me temo que este mensaje saldrá dubitativo, indeciso, mostrará cierta torpeza a la hora de buscar los puntos sensibles, seguramente los estímulos previos serán demasiado rápidos, y, llegados al quid de la cuestión, necesitaré cierta ayuda para que avance la cosa.
Pero como siempre tiene que haber una primera vez y a base de errores y experiencia se aprende, pues ahí va esto.
Je, un saludo a todos.







